Murió Aria Covamonas, referente de la animación experimental en México
Su película “La gran historia de la filosofía occidental” fue presentada en Annecy este año.La comunidad cinematográfica mexicana despide con dolor a Aria Covamonas, cineasta y animadora experimental reconocida por su lenguaje visual disruptivo y su radical libertad creativa. Covamonas fue hallada sin vida en la ciudad de Oaxaca a los 46 años. La noticia fue confirmada por la diputada capitalina Diana Sánchez Barrios, aunque hasta el momento no se han informado las causas del fallecimiento.
Nacida en Monterrey en 1979 como Aria Leonora Guzmán Casanova, Covamonas forjó una obra singular fuera de los márgenes del cine tradicional. Autodidacta, con fuertes influencias del surrealismo, el dadaísmo y el arte sonoro, su trabajo desafiaba las convenciones narrativas y visuales de la animación.
A lo largo de su carrera, creó una filmografía marcada por el uso de materiales de dominio público —especialmente cine chino—, estructuras fragmentadas y narrativas no lineales. Su enfoque combinaba técnicas de animación cuadro por cuadro, collage digital y sonido experimental. Entre sus piezas más representativas se encuentran Taxidermy for Beginners, Unidentified Item no. 984, Hideouser and Hideouser (2019), Introduction to the History of Western Philosophy (2020) y Socrates’ Adventures in the Under Ground (2021), presentada en el Festival Internacional de Cine de Morelia.
“La gran historia de la filosofía occidental”: su obra mayor
Entre 2021 y 2024, Covamonas desarrolló su primer largometraje, La gran historia de la filosofía occidental, una reinterpretación crítica y poética del pensamiento filosófico, ambientada en un universo fantástico dominado por figuras como Mao y los personajes del clásico Viaje al Oeste. Construida con ciclos mínimos de animación, imágenes recicladas y una lógica visual de caos estructurado, la película fue seleccionada en competencia oficial en el Festival Internacional de Cine de Róterdam en 2025; en el Festival de Animación Internacional de Annecy; y también se presentó en Morelia, Guadalajara y el 24FRAME Future Film Fest, donde obtuvo el premio a Mejor Largometraje.
Distribuida por Miyu Distribution, la cinta fue elogiada por su aproximación irracional, intuitiva y profundamente libre. Covamonas solía describir su proceso como “una máquina imaginaria” en la que el ritmo, la repetición y la intuición guiaban el montaje por sobre cualquier guion convencional.
Aunque su obra no fue masiva, sí fue profundamente influyente en los márgenes del cine mexicano e internacional. Su trabajo fue destacado por medios como ZippyFrames y The Film Verdict, y figura en el catálogo del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine). Fue homenajeada por espacios independientes y seguida de cerca por jóvenes animadores que encontraron en ella una alternativa crítica al modelo industrial del audiovisual.
“La animación no es para explicarte cosas. Es para desorganizarte la cabeza”, decía, resumiendo su mirada sobre el arte y el pensamiento.
