Cierre de Anime Onegai: denuncias de abuso y el trasfondo de la plataforma mexicana
Un testimonio cuenta detalles de la empresa.
El 30 de octubre de 2025 marcó el cierre definitivo de Anime Onegai, la plataforma latinoamericana de streaming de anime fundada en 2020 con la promesa de democratizar el acceso al anime mediante planes de suscripción y opciones gratuitas con publicidad. Con sede en México, se había consolidado como un proyecto pionero al crear su propio estudio de doblaje, Studio Onegai, en 2019, reconocido por la calidad de sus producciones en español latino.
Sin embargo, el anuncio de la baja no estuvo ligado únicamente a dificultades financieras, como se especuló en un inicio. El testimonio de David De La Torre Ariza —cofundador y exjefe de ingenieros de la empresa— para Anime Argentina, revelan un trasfondo de abusos laborales, acoso y prácticas administrativas cuestionables que habrían precipitado la caída de la compañía.
Denuncias internas y ruptura del equipo fundador
De La Torre, quien fundó la plataforma junto con Rod López, Alex Delint y Damián Castañón, relató que fue desplazado junto a otros socios mediante lo que describe como “mentiras y tácticas ilícitas” por parte de Castañón, quien tomó control de la empresa y despidió a los miembros originales. Según su testimonio, trabajó durante cinco años jornadas de hasta 16 horas diarias sin pago de horas extras ni vacaciones, y presenció casos de compañeros hospitalizados por exceso de trabajo. Asegura contar con documentación en correos y chats que respalda sus denuncias.
El clima laboral empeoró con acusaciones de acoso sexual, laboral y transfobia que llevaron a la renuncia de Alex Delint, entonces responsable de Studio Onegai. De acuerdo con De La Torre, otros empleados de marketing y recursos humanos también incurrieron en prácticas discriminatorias. Él mismo fue despedido tras defender a Delint durante investigaciones internas, pese a ser —según dice— el único que lo apoyó.
Consecuencias para el estudio y el doblaje latinoamericano
La salida de figuras clave como De La Torre y Delint impactó directamente en Studio Onegai, que vio reducida su capacidad para mantener estándares de calidad en sus doblajes. Con ello, la plataforma perdió uno de sus principales diferenciales en el mercado regional. La producción de nuevas series se estancó y la reputación del servicio se deterioró.
Finalmente, Anime Onegai no logró sostener su modelo de negocio ni recomponer la confianza del público. A ello se sumaron denuncias más graves: De La Torre sostiene que Castañón incurrió en ilícitos y violaciones a derechos laborales, llegando incluso a ser arrestado de manera temporal.
Un cierre con implicaciones más profundas
El caso de Anime Onegai pone en evidencia la fragilidad de los proyectos de animación y distribución en la región cuando no se acompañan de una gestión laboral responsable. Lo que nació como una alternativa innovadora para el acceso al anime en Latinoamérica terminó marcado por acusaciones de explotación, acoso y abusos de poder.
Más allá del cierre de una plataforma, la historia revela fallas estructurales que afectan tanto a trabajadores creativos como a un público que pierde una de las pocas iniciativas locales con potencial de crecimiento.
